Parámetros

Velocidad de corte y avance en fresado: cómo calcularlos sin miedo

Cómo pasar de la velocidad de corte que recomienda el fabricante a las rpm y el avance que metes en la máquina, con fórmulas sencillas, ejemplos numéricos orientativos y las señales de que algo no va bien.

Publicado el 23 de julio de 2026 · fresador.com

En resumen

Cómo calcular la velocidad de corte, las rpm y el avance en fresado con fórmulas sencillas y ejemplos para no romper herramienta.

Por qué dan miedo estos cálculos (y por qué no deberían)

Casi todo el mundo que empieza en fresado ha vivido la misma escena: montas la fresa nueva, subes las revoluciones "a ojo", y a los pocos segundos escuchas un chillido, ves humo o, directamente, se rompe el filo. Detrás de casi todos estos sustos hay solo dos parámetros mal calculados: la velocidad de corte y el avance. No hace falta ser ingeniero para calcularlos, hace falta conocer dos fórmulas sencillas y saber de dónde salen los números que metes en ellas.

Qué es la velocidad de corte (Vc)

La velocidad de corte es la velocidad a la que el filo de la fresa se desplaza respecto a la pieza, medida en metros por minuto (m/min). No es lo mismo que las revoluciones por minuto (rpm) de la máquina: la Vc depende también del diámetro de la fresa. Una misma Vc da rpm muy distintas según montes una fresa de 6 mm o una de 25 mm.

Cada combinación de material de pieza y material de herramienta tiene una Vc recomendada por el fabricante (la encontrarás en el catálogo de la fresa o en tablas de mecanizado). Superarla mucho quema el filo por temperatura; quedarte muy corto hace que la herramienta "rase" en vez de cortar, lo que también desgasta y puede generar vibración.

De Vc a rpm: la fórmula que hay que memorizar

Para pasar de la Vc (que da el fabricante) a las rpm que hay que meter en la máquina, se usa esta fórmula:

n = (Vc × 1000) / (π × D)

Donde n son las rpm, Vc la velocidad de corte en m/min, y D el diámetro de la fresa en mm.

Ejemplo numérico

Supongamos una fresa de metal duro de 10 mm de diámetro mecanizando un acero al carbono, con una Vc orientativa de 120 m/min:

n = (120 × 1000) / (3,1416 × 10) ≈ 3.820 rpm

Si en vez de 10 mm la fresa fuese de 20 mm, con la misma Vc de 120 m/min, las rpm bajarían aproximadamente a la mitad (unas 1.910 rpm), porque el filo recorre más distancia por vuelta al tener más diámetro.

Avance por diente y avance por minuto

Una vez sabes a qué rpm vas a girar, falta decidir a qué velocidad avanza la mesa (o el cabezal, según la máquina). Aquí entra el avance por diente (fz), que es cuánto material arranca cada filo en cada vuelta, medido en mm/diente. También es un valor orientativo que da el fabricante de la fresa según el material.

Con el fz, el número de filos (z) y las rpm (n) calculadas antes, se obtiene el avance de la máquina en mm/min:

Vf = fz × z × n

Ejemplo numérico completo

Siguiendo con la fresa de 10 mm y 4 filos a 3.820 rpm, y un fz orientativo de 0,05 mm/diente para ese acero:

Vf = 0,05 × 4 × 3.820 ≈ 764 mm/min

Ese es el avance que hay que programar (en CNC) o el que hay que intentar mantener manualmente con la manivela o el avance automático de la fresadora manual.

Profundidad de pasada: ap y ae

Los dos parámetros anteriores no sirven de nada si la pasada es desproporcionada. Se distinguen dos profundidades:

Como referencia muy general para desbaste con fresa lateral: ap entre 0,5 y 1 vez el diámetro, y ae entre el 10% y el 50% del diámetro, bajando el ae si se sube el ap (y viceversa). En acabado se reducen mucho ambos valores para priorizar precisión y superficie sobre velocidad de arranque de viruta. Estos rangos son orientativos y varían según la rigidez de la máquina, la sujeción de la pieza y la propia fresa.

Valores orientativos de Vc por material

Estos rangos son de partida, para tener un orden de magnitud; cada fabricante de herramienta publica sus propias tablas y hay que ajustarlas a la rigidez real de la máquina:

Insistimos: son órdenes de magnitud para no partir de cero, no valores de tabla técnica. El dato bueno siempre es el que da el fabricante de la fresa concreta que tienes montada.

Síntomas de que los parámetros están mal elegidos

Con el tiempo se aprende a "escuchar" la máquina. Algunos síntomas típicos:

Cómo ajustar sobre la marcha

En taller, lo habitual es partir de los valores orientativos, programarlos o meterlos en la manivela, y corregir según lo que se ve y se oye: si vibra, bajar Vc o profundidad de pasada antes que el avance; si la viruta sale en polvo, subir el avance por diente; si humea sin vibrar, revisar refrigeración y Vc. Es un proceso iterativo, y con la práctica se automatiza. Para entender mejor por qué cada fresa admite unos parámetros distintos, conviene repasar también los tipos de fresas y sus materiales, porque el número de filos y el recubrimiento condicionan directamente estos cálculos.

Si te interesa seguir formándote en estos fundamentos del oficio, en el blog de fresador.com tienes más contenido sobre el día a día del fresador, y en la página principal puedes ver el resto de recursos del sitio.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si subo demasiado la velocidad de corte?

El filo se calienta más de lo que puede disipar, pierde dureza y se desgasta muy rápido (a veces se ve como un cambio de color en la viruta o en el propio filo). En casos extremos se rompe la punta de la herramienta.

¿Cómo sé qué avance por diente (fz) usar si no tengo la ficha del fabricante?

Puedes partir de valores orientativos generales para ese tipo de material y diámetro de fresa (0,03-0,08 mm/diente es un rango habitual en acero con fresas pequeñas-medianas) y ajustar según el resultado; pero siempre es preferible consultar el catálogo del fabricante de la fresa concreta.

¿Necesito refrigerante siempre para respetar estos parámetros?

No siempre, depende del material y de si la herramienta está pensada para corte en seco. En acero e inoxidable el refrigerante ayuda a controlar la temperatura y alargar la vida del filo; en fundición gris muchas veces se mecaniza en seco.

¿Estas fórmulas sirven igual en fresadora manual y en CNC?

Sí, la física es la misma. La diferencia es que en CNC el avance se programa con precisión en el código, mientras que en manual dependes de tu propia mano en la manivela o del avance automático de la máquina, así que hay más margen de variación real respecto al valor calculado.